Nuevo proyecto de Harmusch: situación y biología del gato de las arenas (Felis margarita) en el límite septentrional del Sáhara Atlántico.

El gato de las arenas (Felis margarita) es una de las especies de felino peor conocida. En parte debido a que su hábitat coincide con regiones remotas, en medios desérticos extremos, del norte de África, Península Arábiga y Asia central. Además, su distribución real dista bastante de encontrase bien determinada. La UICN lo ha reclasificado recientemente como en “Riesgo Menor” debido a su asumido amplio rango de presencia. Sin embargo, la triste realidad es que a fecha de hoy no se dispone de datos de calidad acerca de su situación local y de sus tendencias demográficas.

Imagen del área de estudio correspondiente al bloque preliminar de muestreo realizado entre diciembre de 2018 y abril de 2019.

Se han propuesto cuatro sub-especies, una africana, otra arábiga y dos asiáticas. La primera de ellas, la nominal (F. margarita margarita) mantiene uno de sus principales núcleos poblacionales, si no el más importante, en el Sáhara Atlántico. Al norte de esta vasta región, los datos sobre su estatus son muy escasos y oportunistas. Sin embargo, durante los sondeos de mamíferos realizados por Harmusch entre los años 2011 y 2018, hemos confirmado su presencia en la región comprendida entre el río Draa y la Seguia Al Hamra.

Esta circunstancia nos animó a iniciar un estudio acerca de su situación y biología dentro de dicha área. Investigación que hemos iniciado en 2018 en estrecha colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (Profesor Emilio Virgós)  y la Universidad Mohamed V de Rabat (Profesor Abdeljebbar Qninba) y, como siempre, con la necesaria autorización del Haut Commissariat aux Eaux Et Forêts et à la Lutte Contre la Désertification de Marruecos

Nuestros objetivos son definir su estatus y conocer mejor la ecología de este interesante gato adaptado a medios desérticos extremos, para lo cual hemos elegido utilizar una metodología no intrusiva, basada en foto-trampeo. Los datos recopilados por los muestreos sistemáticos con cámaras trampa permiten obtener datos sobre: 1) presencia, 2) abundancia, 3) estructura, demográfica, 4) selección de hábitat, 5) ritmos de actividad y 6 ) relaciones inter-específicas. Todo ello con relativo bajo esfuerzo y mínimas molestias.

Entre diciembre de 2018 y abril de 2019 hemos realizado una evaluación metodológica de campo. Para ello instalamos un bloque de muestreo de 20 estaciones de foto-trampeo distribuidas en un área de 50 km2, con un diseño que persigue realizar estimas de densidad por métodos estadísticos de captura-recaptura. Este muestreo preliminar ha sido bastante satisfactorio, tanto por sus resultados respecto a la foto-captura de ejemplares (adecuadas para estimas de densidad), como por las lecciones prácticas aprendidas, aplicadas tanto a la colocación de cámaras en grandes llanuras saharianas azotadas por el viento, como al número de estaciones necesarias.

Ficha de identificación de una de los ejemplares de gato de las arenas detectado por las cámaras-trampa dentro del bloque preliminar de muestreo.

Nuestra intención es continuar con el estudio, centrándonos en el bloque preseleccionado y ampliando el muestreo a nuevos bloques, en función de los escenarios económicos que enfrentemos. Para ello esperamos contar con el apoyo del Zoo de Barcelona a través de la firma de un convenio de colaboración, en el marco de su importante línea de apoyo a la conservación in situ de especies amenazadas.

El lobo del Sáhara

Por Mariola Sánchez Cerdá

Parte I: Y es que el desierto es muy grande…

Leones, leopardos y guepardos apresuraban el paso de gacelas, orixs y addaxs que por sendas ancestrales, marcadas a fuego en medio de la nada, intentaban burlar los avatares del destino. Depredadores y presas recorrían juntos los vastos y caprichosos relieves del Sáhara atlántico hace no más de cien años. Muchas de estas especies vieron diezmadas sus poblaciones, otras fueron hostigadas hasta su extinción. La mano del hombre, responsable de esta hecatombe ecológica, señaló con vehemencia una vez más a los grandes depredadores como líderes en el ranking del declive de la fauna sahariana.

El león del Atlas (Panthera leo leo) se extinguió en libertad a principios del S.XX, a finales fue el turno del leopardo bereber (Panthera pardus panthera), seguido por el guepardo (Acinonyx jubatus hecki) cuya última cita en el Sáhara atlántico se remonta a unos no tan lejanos años 90 del S XX. En Memorias de un biólogo heterodoxo, José A. Valverde describe los últimos atisbos de un desierto aún vivo y al cual vio dar sus últimos coletazos, hasta desvanecerse en los años 70 con la desaparición de los antílopes saharianos. La fauna, el espíritu de los montes islas, los oueds, los yebels, y las hammadas, mermaba mientras el «¡Ya vendrán más, el desierto es muy grande!» de los hombres, componía la banda sonora de la extinción. Pero esta vez no llegaron más, y en ese momento se simplificó el paisaje, se redujo de un plumazo a un conjunto de líneas yermas e infinitas que aun quemadas por el sol y golpeadas por el hombre, asombrosamente aún desprenden el recuerdo de lo que un día fue.

Parte II: La pérdida de los grandes depredadores y su efecto en la demografía del lobo dorado norteafricano.

El actual y dramático escenario en el que se encuentra la fauna del Sáhara atlántico nos da la oportunidad de conocer más sobre la importancia de las interacciones interespecíficas en el moldeado de la comunidad de carnívoros y en el funcionamiento de los ecosistemas. Como Trabajo Fin de Máster de la Universidad Pablo de Olavide, con la colaboración imprescindible de la Asociación Harmusch y bajo la tutela de la Dr. Jennifer Leonard (EBD-CSIC), nos planteamos estudiar si la desaparición de los grandes depredadores en el Sáhara atlántico ha tenido algún efecto sobre la demografía del lobo dorado norteafricano (Canis anthus).

La competencia interespecífica entre carnívoros tiene un papel fundamental en la caracterización ecológica de las comunidades. Esta puede ser por explotación o por interferencia.  Para los carnívoros subordinados este conflicto puede conllevar una reducción en sus tasas de reproducción y de supervivencia, eventos de reducción poblacional y hasta extinciones locales. Las agresiones directas pueden llegar a ser mortales (interspecific killing), siendo en algunos casos estas víctimas consumidas por los propios carnívoros (intraguild depredation). Con el fin de minimizar las consecuencias de estos encuentros, pequeños y medianos carnívoros pueden recurrir a estrategias de segregación temporal y espacial, fenómenos confirmados para multitud de taxones.

Lobo norteafricano con la cabeza de un zorro rojo; probablemente el fenómeno de competencia esté detrás de esta alucinante estampa. Imagen de fotorampeo obtenida por Harmusch.

La aniquilación de los grandes depredadores implica la desaparición de las presiones competitivas que estos ejercerían sobre los mesodepredadores. La ausencia o reducción en densidad o distribución de estos podría resultar, por liberación competitiva, en una expansión en densidad o en distribución de los medianos depredadores, lo que se conoce como la relajación del mesodepredador («mesopredator release»). Nuestras hipótesis de trabajo se centra en cómo este nuevo y aparentemente «menos hostil» escenario podría favorecer al lobo (mesocarnívoro) posibilitando un evento reciente de expansión demográfica.

Para el estudio demográfico de esta especie críptica que habita áreas remotas hemos recurrido a técnicas de muestreo no invasivas basadas en la recolección de excrementos identificados en campo como C.anthus. El análisis genético de 123 excrementos se está llevando a cabo mediante el uso de 38 pares de microsatélites como marcadores moleculares (1 mitocondrial, 2 ligados al cromosoma Y y 35 autosómicos). Las técnicas de NGS (Next Generation Sequencing) nos han permitido optimizar tanto el proceso de identificación a nivel de especie como el genotipado individual de cada excremento. Una vez analicemos los resultados de la secuenciación, calcularemos la probabilidad de tres escenarios demográficos alternativos para el lobo: SC1-Modelo nulo: La población de lobo ha permanecido constante a lo largo del tiempo; SC2-Escenario de declive del lobo: grandes y medianos carnívoros (lobo) han sufrido de forma simétrica la persecución del hombre, ambos han experimentado un declive poblacional y SC3-Escenario de expansión del lobo: grandes carnívoros han sufrido más la persecución del hombre, el efecto asimétrico del hombre habría favoreciendo la liberación competitiva del lobo (Fig.1). Como inferencia estadística utilizaremos la coalescencia bayesiana. La aproximación bayesiana usa la distribucion de la probabilidad a posteriori de un evento y sus parámetros mediante likelihood para testar la probabilidad de nuestras observaciones. Esta se analizará calculando la similitud entre los valores observados y los esperados mediante simulaciones bajo diferentes escenarios (hipótesis).

Fig 1. El tiempo en generaciones (gen): N1; tamaño poblacional actual; Na/Nb: tamaño poblacional pasado; Ta: tiempo en el que la población probablemente cambió de tamaño.

Cuando tengamos los resultados os haremos saber si el lobo dorado norteafricano en el Sáhara atlántico confirma otro caso de «mesoprador release». Para conocer más sobre este fénomeno ecológico os recomiendo el libro «Trophic Cascades: predators, prey and the changing dynamics of Nature» editado por John Terborgh and James A. Estes una revisión muy completa sobre el tema y el artículo «The Rise of the Mesopredator» por Prugh L. Stoner y colaboradores de 2009.