Tras los misteriosos gatos monteses

El gato montés europeo (Felis silvestris silvestris) es un felino muy difícil de estudiar, en parte debido a sus muy discretas costumbres, en parte por su extrema escasez. La Península Ibérica probablemente mantiene su mayor población a nivel mundial pero, desde un punto de vista científico, aquí no se le ha dedicado todo el esfuerzo que merece. En consecuencia, detalles claves de su ecología, imprescindibles para asegurar una adecuada conservación, son prácticamente desconocidos. De hecho, la limitada información que de manera irregular nos llega con cuentagotas, indica que el gato montés está haciéndose cada vez más raro, sin que nadie sepa explicar las causas. Por este motivo, miembros de Harmusch decidieron iniciar un estudio a largo plazo del gato montés. Se ha puesto en marcha un proyecto de investigación en el que participa el Dpto. de Zoología de la Universidad de Granada y el Dr. Emilio Virgós desde la Universidad Rey Juan Carlos. Dicho proyecto consiste en estudiar a largo plazo la ecología del gato montés en un área piloto, concretamente en Sierra Harana (provincia de Granada), a fin de averiguar los factores y problemas que condicionan a esta población diana.

Instalación del collar de radio-seguimiento a una hembra de gato montés de Sierra Harana.

El estudio se inició en octubre de 2017 con una campaña de captura de gatos monteses, cuya finalidad fue doble: hacer chequeos sanitarios, a cargo de Elena Bertos, e instalar radio-collares de seguimiento remoto. Varios miembros de Harmusch colaboraron en las capturas con jaula-trampa, así como en el seguimiento posterior de los tres gatos que se han conseguido capturar hasta diciembre de 2018, dos hembras y un macho. El trabajo continúa con el radio-seguimiento rutinario de los gatos y con un muestreo paralelo por foto-trampeo. En abril de 2018 se instalaron 20 cámaras-trampa a fin de obtener una estima del tamaño poblacional por captura-recaptura.

Javi Herrera (Harmusch) radio-localizando a uno de los gatos monteses en Sierra Harana.

Durante este corto periodo inicial hemos constatado un importante descenso de la población desde el año 2014, cuando se llevó a cabo una estima por captura-recaptura, lo que confirma nuestras sospechas: el gato montés se está perdiendo en silencio, sin que la Administración Medioambiental lo sepa. Una de las hembras radiomarcadas fue matada en un coto de caza, aunque la otra nos ha dado una gran alegría, pues ha tenido una camada de tres cachorros. Hasta donde sabemos, son los primeros que se localizan en un seguimiento científico de esta especie en España. Seguiremos informando de las novedades de este proyecto, que está siendo autofinanciado -una seña de identidad de la que querríamos prescindir- hasta la fecha, aunque al menos cuenta con un importante apoyo logístico de la Delegación de Medio Ambiente de Granada (Junta de Andalucía).

Gato montés fotografiado por una cámara-trampa en Sierra Harana.

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