Harmusch publica en Oryx

ORXRecientemente hemos recibido una buena noticia. La revista científica Oryx – The International Journal of Conservation (www.oryxthejournal.org) va a publicar un artículo que resume nuestros cuatro años de campañas de seguimiento de la gacela de Cuvier en medios saharianos. Su título es: Evaluating methods for surveying the endangered Cuvier’s gazelle (Gazella cuvieri) in arid landscapes. Esta especie, el harmusch en hasanía, es endémica del noroeste de África, donde su situación es bastante desconocida.

Al menos se sabe que sus poblaciones son muy reducidas y se encuentran notablemente fragmentadas y  afectadas por la caza furtiva. La mayor parte del conocimiento sobre esta especie se basa en trabajos no sistemáticos y, a menudo, en información de segunda mano recopilada por medio  de entrevistas a lugareños.

Nuestro equipo ha evaluado dos métodos de campo, diseñados para comprobar su eficacia a la hora de recopilar de manera científica datos demográficos básicos: muestreos de ejemplares observados directamente y muestreos de indicios indirectos (huellas y excrementos). Para ello, entre 2011 y 2014 hemos recorrido a pie 2.169 km a lo largo de diez expediciones que han prospectado una región de 20.000 km2 comprendida entre el bajo río Draa y la alta Sequiat al Hamra, un área ya sahariana en contacto con el Anti Atlas de Marruecos.

Cuvier

Gacela de Cuvier (Gazella cuvieri) en plena exhibición

Los resultados indican que ambos métodos son adecuados para obtener información fidedigna sobre la situación de las gacelas de Cuvier; el muestreo de indicios indirectos es muy eficiente detectando a la especie, mientras que las estimas de densidad basadas en muestreos de distancias requieren de un notable esfuerzo, si bien aportan  los mejores datos demográficos. Durante la realización del estudio hemos colaborado estrechamente con el CIBIO  de la Universidad de Oporto, en cuyos laboratorios se procedió a la identificación molecular de las valiosas muestras adquiridas en los mencionados recorridos. Lamentablemente, por limitaciones de espacio editorial, tuvimos que eliminar la evaluación del foto-trampeo aplicado a las gacelas, que también resultó en conclusiones aplicadas. En cualquier caso, hemos traído buenas noticias del desierto, pues si bien se pensaba que esta población estaba a punto de desaparecer, en realidad cuenta con unos mil individuos y con la mayor variabilidad genética conocida, lo que sin duda representa el núcleo más importante, con diferencia, a nivel mundial.

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Mediciones y toma de muestras en una de las expediciones

Por desgracia, también hemos constatado que los furtivos campan a sus anchas por la región, por lo que probablemente el futuro de esta población se encuentre comprometido. El agreste terreno parece ejercer una notable labor protectora lo que sin duda explica la persistencia de las duras gacelas de Cuvier, a pesar de todo. Ahora nos toca seguir buscando medios para colaborar en su protección en la práctica, a ver si este año tenemos más suerte con los proyectos a los que nos hemos presentado.

Un proyecto para la Fundación Panthera

Uno de los propósitos de haber formado una Asociación es conseguir fondos para financiar expediciones y cubrir, al menos una parte, los gastos en los que incurrimos al divulgar nuestra actividad (como congresos) o comprar el material (como cámaras-trampa) con el que llevamos a cabo nuestras pesquisas faunísticas.

Bajo el paraguas de la figura jurídica que otorga ser una Asociación, tenemos la cobertura necesaria para poder presentarnos a las diversas convocatorias de proyectos de investigación y/o conservación  que van surgiendo.

Con diversos argumentos, nos vamos presentando a todas las que se van poniendo a tiro y nuestros medios humanos son capaces de afrontar. Y por fin ha llegado una respuesta esperanzadora, y lo hace desde un organismo que es relevante en el mundillo en el que Harmush se mueve, la Fundación Panthera.

El objetivo de esta Fundación es tan simple como contundente: asegurar un futuro a los felinos y los paisajes que habitan. Algo que nos suena mucho y un foro en el que podríamos hacer más de una propuesta. Pero, como  veníamos diciendo, nuestra capacidad de acción es limitada, y hemos de afinar y precisar los proyectos que presentamos.

Uno de los programas que la Fundación Panthera financia lleva por título ‘Small Cat Action Fund’, lo cual encaja a la perfección con una serie de descubrimientos relativamente recientes por parte de nuestro equipo y que tienen que ver con el gato de las arenas (Felis margarita).

Así, aprovechamos la ocasión para redactar una propuesta en la que  un proyecto cuyo objeto de estudio  es el gato de las arenas. Concretamente, lo que pretendemos hacer es actualizar la información sobre este esquivo felino que habita en el Sahara, territorio con el que estamos muy familiarizados.

Felis margarita

El gato de las arenas está incluido en la  Lista Roja de la UICN, y es una especie muy mal conocida. Debido a la dureza de los hábitats por los que deambula, los desiertos norteafricanos y del occidente asiático, su estado actual y su distribución  son inciertos. Prueba de ello, es que tan solo existen mapas de distribución con carácter tentativo y que la propia UICN ha calificado su tendencia poblacional como desconocida.

Con estas necesidades de conocimiento y puesto que Harmusch ha dado con el gato en varios de los bandazos saharianos, lo que proponemos a la Fundación Panthera es realizar un sondeo sistemático por las zonas que creemos más proclives. Además de este aporte, que no es menor, sabemos por experiencia y por la visión multidisciplinar de nuestro grupo (Harmusch es un ente polifacético y en cada viaje se registran y toman datos sobre  diversos aspectos faunísticos; el índice de nuestro libro LINK es prueba de dicha versatilidad) que el esfuerzo para detectar y estudiar gatos de las arenas puede redundar en beneficio de otras especies de felinos muy amenazadas, como el guepardo sahariano (Acinonyx jubatus hecki) y el caracal norteafricano (Caracal caracal algira).

Ambas especies han habitado, al menos hasta tiempo muy recientes, nuestra zona de estudio y aunque el guepardo parece que se ha extinguido, es imposible sacar conclusiones si el lugar no se rastrea a fondo. Algo parecido sucedía con el lince del Himalaya [1]. Se sugería que podría haberse extinguido en algunas zonas importantes, pero nadie había ido a mirar. Como el caso que nos ocupa, son terrenos complicados, allí eran los valles himaláyicos y aquí el desierto, y es necesario meterse a fondo para tomar datos y sacar conclusiones.

OUED AFRAA-9 con logo

Nuestros propósitos son: (i) evaluar el estado del gato de las arenas en las zonas del Sahara Atlántico que hemos prospectado durante los últimos años, por medio del uso de cámaras trampa y el análisis molecular de excrementos, con lo que se pretende estimar tanto la densidad poblacional como su distribución. (ii) Además  queremos recoger información relevante sobre su selección de hábitat y coexistencia con otros mamíferos simpátricos (gato montés, fenec, zorro de Rüppell, ratel, etc…). (iii) Usando el mismo protocolo, prospectaremos la existencia de otras especies, incluyendo a los probablemente desaparecidos guepardo y caracal.

Tras la respuesta afirmativa a nuestra propuesta formal por la Fundación, hemos de concretar un proyecto operativo estimado en 14.000 dólares, que esperemos sea finalmente financiado. Crucemos  los dedos. Y si no nos lo dan, siempre podremos recurrir a nuestro viejo argumento: el éxito de nuestras solicitudes aumenta nuestra capacidad de trabajo y prospección, pero su fracaso no impedirá que sigamos yendo al Sahara. Eso lo sabemos todos.

[1] Aquella expedición quedó narrada en el libro Altitud en vena