Expedición al Atlas Sahariano occidental, Chott Tigri y Meseta de Rekkam (Marruecos). Marzo-Abril 2015

El pasado mes de marzo la Asociación Harmusch organizó una expedición faunística al extremo sur-oriental de Marruecos (mapa). El objetivo fundamental era intentar detectar al caracal norteafricano (Caracal caracal algira), un felino muy amenazado del que literalmente no existe información reciente fidedigna sobre su presencia en Marruecos, a pesar de que estuvo muy distribuido en este país hasta el siglo pasado. Es un caso muy similar al lince ibérico (Lynx pardinus), especie que hasta mediados del siglo XX se repartía bien por el cuadrante sur-occidental de la Península Ibérica y que estuvo a punto de extinguirse a principios del siglo XXI. La expedición además pretendía obtener datos en áreas poco prospectadas sobre la presencia y abundancia de la gacela de Cuvier (Gazella cuvieri) y otras especies amenazadas o raras.

Imagen1

Imagen2

El trabajo se organizó en dos equipos: el primero (Javier Herrera, Jose Luis Sánchez Balsera, Jose María Gil Sánchez y Nicholas Allan) partió el 19 de marzo desde Almería a Melilla y su misión era instalar 24 cámaras trampa en una zona cercana a Bouarfa, dentro del Atlas Sahariano, en la que un compañero (J.L. Sánchez Balsera) localizó un rastro atribuible a caracal en octubre de 2014, para después iniciar el reconocimiento del terreno mediante rastreos a pie. El segundo equipo (Javi Rodríguez Siles, Inma Cancio, Miguel A. Díaz, Ángel Arredondo, Jesús de Lucas, Juanma Sáez, Salva Castillo, Luis Cardenete, Paco Jiménez, Nena Stols, y Saúl Yubero) se incorporó el 28 de marzo partiendo un día antes desde Melilla vía Málaga, y su misión era completar los muestreos a pie y retirar las cámaras-trampa. Sin embargo, un retraso con la tramitación de la autorización (mea culpa por solicitarla sin suficiente antelación) generó un conflicto con las autoridades locales y tuvimos que retirar todas las cámaras justo el día que llegó a Bouarfa el segundo equipo. Nos vimos obligados a dar por terminado el trabajo y desplazarnos a otra zona más alejada de la frontera con Argelia, por lo que decidimos hacer una rápida visita a la meseta del Rekkam, regresando a España el 5 de abril.

Imagen3

Imagen4

A pesar de estos imprevistos que frustraron la idea inicial, pudimos obtener datos faunísticos muy interesantes. En primer lugar debemos destacar que no se pudo obtener ningún registro de caracal más allá de algún testimonio de pastores sobre su presencia actual, pero el esfuerzo fue del todo insuficiente y nuestro trabajo no es concluyente para nada. Observamos cuatro gacelas de Cuvier en el extremo meridional del Rekkam, justo a los pies de las estribaciones orientales del Alto Atlas, mientras que en Chott Tigri localizamos rastros frescos de al menos tres ejemplares. En este último paraje también encontramos huellas muy claras de un gato de las arenas (Felis margarita), que sería el registro más septentrional de las especie en Marruecos y que probablemente confirma la existencia de un núcleo poblacional aislado por la cordillera del Atlas. También encontramos rastros excelentes de puerco espín (Hystrix cristata) en tres localidades y observamos dos chacales (Canis aureus), cuatro zorros rojos (Vulpes vulpes), un zorro de Ruppel (V. rueppelli) y un gato montés (F. libyca); en las camáras-trampa se
OLYMPUS DIGITAL CAMERA fotografiaron una jineta (Genetta genetta) y varios zorros rojos. Entre las aves, destacamos la abundancia de águilas reales (Aquila chrysaetos), con doce ejemplares observados, además de seis águilas perdiceras (Hieraaetus fasciatus), un halcón tagarote (Falco pelegrinoides), dos bornís (F. biarmicus), varios ratoneros moros (Buteo ruffinus) y tres búhos chicos (Asio otus); también vimos un macho de hubara (Chlamydotis undulata), ortegas (Pterocles orientalis), cuervos desertícolas (Corvus ruficollis), algunas alondras ibis (Alaemon alaudipes), muchas alondras cornudas saharianas (Eremophila bilopha) y terreras marismeñas (Calandrella rufescens), ¡siete especies de collalbas!: núbica (Onenanthe lugens), culirroja (O. moesta), yebélica (O. lecopyga), negra (O. leucura), rubia (O. hispánica), desértica (O. deserti) y gris (O. oenanthe), colirrojos diademados (Phoenicurus moussieri), aviones roqueros africanos (Hirundo fuligula), tarros canelos (Tadorna ferruginea), etc. Nos llamó mucho la atención al abundancia de restos de cáscaras de huevos de avestruz (Struthio camelus) que encontramos en los afloramientos arcillosos del Chott Tigri, lo que pone Imagen6de manifiesto un reciente esplendor faunístico ya tristemente desaparecido aunque recuperable no obstante. Entre los herpetos destacamos una víbora cornuda (Cerastes cerastes), numeroros dobs (Uromastix achanthinurus), culebras de cogulla (Macroprotodon cucullatus), un camaleón (Chamaeleo chamaleeon) y, en los espartales del Rekkam, abundantes tortugas moras (Testudo graeca). Esta información pone de manifiesto la importancia de esta región para la conservación de la fauna de Marruecos (todas las fotos mostradas se tomaron durante el viaje). Datos que hemos plasmando en un informe técnico a solicitud del Haut Commissariat aux Eaux et Forêts et à la Lutte Contre la Désertification del Gobierno de Marruecos, con el que esperamos añadir nuestro grano de arena en la gestión de los recursos naturales de aquellas tierras.

Imagen5

Imagen7

Agradecemos su buen hacer y amabilidad a Abdeljebbar Qninba (Instituto Científico de Rabat), que gestionó la autorización y nos ayudó a salir del follón que montamos en Bouarfa, y también estamos en deuda con la Gendarmería Real de esta localidad, que en todo momento nos trató de manera muy cordial y correcta; desde aquí queremos transmitirles una vez más nuestras disculpas, así como a los agentes del HCAFLCD. Y como no, gracias de nuevo a Bujarkay por los excelentes Land Rover Defender que siempre pone a nuestra disposición.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA